Pedro Sánchez anuncia un RD con nuevos requisitos para garantizar la calidad de las titulaciones universitarias, porque “una universidad no puede ser una franquicia expendedora de títulos”

18 de septiembre de 2026
  • El jefe del Ejecutivo avanza que se reforzarán las exigencias relativas al profesorado, de forma que un 50% de docentes deberán tener título de doctor, y un 40% deberá tener un contrato a tiempo completo, y que también se exigirá la presencialidad allí donde sea necesaria, especialmente en el ámbito sanitario.
  • Denuncia la “infrafinanciación” de muchas universidades públicas por las “decisiones políticas” de gobiernos de CCAA como Madrid o Castilla y León. “Es la obsolescencia programada de lo público: primero se deteriora; después, se reduce su oferta, y finalmente se presenta lo privado como la única alternativa”, como vemos con la sanidad.
  • Sánchez garantiza que el Ejecutivo “no va a bajar la guardia y va a luchar para que la Universidad siga siendo uno de los principales motores de movilidad social, igualdad y futuro de nuestro sistema democrático”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado hoy que el Ejecutivo va a iniciar la tramitación de un nuevo Real Decreto, que trabajará con la CRUE y con los estudiantes, que “establecerá nuevos requisitos para garantizar que detrás de cada una de las titulaciones, haya una formación universitaria de calidad”.

Así lo ha asegurado tras su visita al Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), en Madrid, junto a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, donde Sánchez ha denunciado que en los últimos tiempos “han aparecido universidades con una oferta de calidad cuestionable que se aprovechan de esta situación para hacer negocio”, y ha insistido en que “una universidad no puede ser un chiringuito ni una franquicia expendedora de títulos”. Por ello, ha recordado que el Ejecutivo ya endureció el año pasado los requisitos para crear y reconocer nuevas universidades y ahora va a tomar nuevas medidas con este Real Decreto.

En primer lugar, -explicó- el Gobierno propondrá reforzar las exigencias relativas al profesorado de cada titulación universitaria, de forma que “un 50% de docentes deberán tener título de doctor, y un 40% deberá tener un contrato a tiempo completo”. “Con ello, no solo reforzamos la calidad de la enseñanza, sino que luchamos contra la precarización”, ha remarcado. Y, en segundo lugar, “exigiremos la presencialidad allí donde sea necesaria, especialmente en ámbitos como el sanitario. De esta forma, evitaremos que algunas universidades privadas puedan aprovechar la creciente demanda de estas titulaciones y la falta de plazas suficientes en la universidad pública para ampliar masivamente su oferta online, sin garantizar los estándares de calidad y presencialidad”.

Sánchez ha abogado por “un sistema universitario fuerte: capaz de formar talento, sostener la investigación y abrir caminos que después recorren otros”, pero ha advertido de que “no son buenos tiempos para el sistema público universitario”. Así, ha recordado que, en la última década, el número de matriculados en la pública ha crecido apenas un 3%, mientras en las privadas lo ha hecho un 128%. Algo que también ocurre en los másteres, donde la privada ha multiplicado por tres su número de alumnos y ya supera a los de la pública.

Razones por las que la universidad privada gana terreno a la pública

A su juicio, si la universidad privada está ganando tanto terreno a la pública es por tres razones principales. La primera, “la infrafinanciación de muchas universidades públicas” como resultado de “decisiones políticas” de los gobiernos de algunas CCAA, como Madrid, o Castilla y León. “Es la obsolescencia programada de lo público: primero se deteriora; después, se reduce su oferta; y finalmente se presenta lo privado como la única alternativa”, ha señalado. “Una estrategia -añadió- que conocemos bien, porque lo vemos en otros pilares del Estado del bienestar, como la sanidad pública”.

Frente a ello, Sánchez subrayó que la financiación directa del Estado a las universidades ha aumentado un 78% desde 2018; las universidades públicas reciben más de 600 millones de euros para proyectos de investigación de la Agencia Estatal de Investigación y se ha puesto en marcha el programa Maria Goyri para la contratación de profesorado, que transfirió el año pasado más de 100 millones de euros. Asimismo, el Ejecutivo ha destinado casi 1.300 millones de euros en becas para el curso 2025-2026, un 42% más que hace 8 años; ha recuperado las becas Séneca, que el PP suprimió en 2013, y ha elevado la financiación de la UNED hasta los 169 M€.

El jefe del Ejecutivo ha apuntado que la segunda razón de lo que está ocurriendo con la universidad pública “tiene que ver con la demanda insatisfecha de plazas”. De hecho, “en el curso 2024-2025, las universidades públicas presenciales recibieron casi medio millón de solicitudes en primera opción para poco más de 245.000 plazas: casi dos solicitudes por cada plaza”. Así, “se crea un círculo vicioso: la falta de plazas públicas empuja a muchos alumnos hacia la privada y después ese crecimiento se presenta como una supuesta preferencia de las familias. Pero una elección forzada por la falta de alternativas no es una elección. Es una coacción. Y una coacción que no garantiza la igualdad de oportunidades”, ha denunciado.

Sánchez ha asegurado que la respuesta del Gobierno a esta situación es “ampliar la oferta” y por eso, “dentro del presupuesto extra destinado a la UNED hay una fuerte partida que permitirá crear más de 20.000 nuevas plazas hasta 2029”.

La tercera razón -explicó- tiene que ver con que la existencia de universidades con una oferta de calidad cuestionable y se dedican a hacer negocio. Y por ello, el Gobierno ha endurecido los requisitos para crear y reconocer nuevas universidades y desde octubre, cualquier nuevo proyecto universitario debe destinar al menos el 5% de su presupuesto a investigación. Además, los docentes deben acreditar experiencia investigadora en al menos el 60%

En opinión del presidente, “un título universitario debe tener valor estudie donde se estudie, lo curse quien lo curse, y se venga de la familia de la que se venga” y “nos jugamos que estudiar en España siga abriendo las mismas puertas para todas y todas”. “Hay otras opciones que buscan hacer como las aerolíneas low cost: acostumbrarnos poco a poco a que lo básico deje de venir incluido”, “convertir lo común en un extra y lo que era una garantía en una mercancía”. “Ese modelo low cost no lo queremos para nuestra universidad y para el futuro de la investigación de nuestro país”, ha remarcado.

“No vamos a bajar la guardia y el Gobierno va a luchar para que la Universidad siga siendo uno de los principales motores de la movilidad social, de la igualdad y del futuro, en cuanto a la consolidación y mejora, de nuestro sistema democrático”, concluyó.